¡BIENVENIDOS A NUESTRO BLOG!

No Gravatar

En uno de nuestros viajes por la provincia de Almería, en Roquetas de Mar para ser más precisos, cansados de buscar un lugar decente en el que poder comer y muy decepcionados con la mayoría de los negocios locales, en gran parte orientados al turista de paladar poco exigente, acabamos finalmente en un restaurante que nos permitió disfrutar de la excelente cocina local. Situado frente al puerto deportivo, “La Galatea” combinaba lo sabroso de su cocina con la solícita atención en sala. Nos gustó tanto el sitio que volvimos en dos ocasiones más, lo que nos permitió probar los principales platos de su carta.

En nuestra última visita solicitamos conocer al Jefe de Cocina para felicitarle y, conversando con él, descubrimos que era un apasionado de los fogones que dedicaba gran parte de su tiempo libre a recorrer las bibliotecas de la zona en busca de recetas antiguas de su tierra que merecieran ser rescatadas del olvido.  Como una cosa lleva a la otra, le pedimos la receta de uno de los platos insignes del lugar, la azarjolea de pulpo, pero no nos dio la fórmula más que a grandes rasgos (práctica habitual de algunos cocineros). De vuelta a casa, decidimos reproducirla aun a sabiendas de que algún secreto se habría guardado nuestro amigo. En efecto, tuvimos que repetir la receta tres veces hasta dar con los sabores que recordábamos.

Os podréis fácilmente imaginar lo ”dura” que fue nuestra labor de investigación, en particular la fase degustativa… En cualquier caso os diremos que nuestra aventura “en busca del sabor perdido” mereció la pena ya que “la azarjolea” se ha convertido desde entonces en uno de nuestros guisos de pescado más celebrados. Algunos pensaran que, al fin y al cabo, tanto esfuerzo ¿para qué?, que los platos, una vez cocinados y comidos, son rápidamente olvidados. Tal vez tengan razón. Sin embargo somos de los que pensamos que la Cocina nos permite disfrutar tanto durante el proceso de elaboración del plato, como después compartiendo el resultado de nuestro trabajo con los amigos y familiares y eso siempre es agradable.

Queremos dedicar este blog a nuestros tres hijos, David, Eugenio y Samuel -por orden alfabético- y a todos aquellos apasionados de la cocina que, como nosotros, no cejan en el empeño de aprender y mejorar. Parafraseando a Albert Einstein diremos que “no tenemos ningún talento especial, sólo somos apasionadamente curiosos”.

Comments 4

    1. Post
      Author
    1. Post
      Author

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

This site is using OpenAvatar based on